Me gusta cuando llegas a casa,
descubres mis brazos abiertos y sonríes.
Corremos el uno hacia el otro, nos abrazamos
y nos quedamos un ratito apretados en silencio.
Me gusta cuando te sientas en mis muslos
y me acaricias la frente con tus rizos.
Pegas a mis labios tu mejilla
y yo la beso y la beso y la beso…
y tú te quedas quieto quieto quieto y no te cansas de mis besos.
Te-quie-ro –te digo.
Y entre tanto, ato los cordones de tus botas de ante y me miras:
Te-que-ro –me dices. Y añades:
-Tía Pilar: ¿vamos a chutar al "gagaje" con el balón "gande"?